Donald Trump mira a Brasil: qué puede cambiar para Estados Unidos si gana Lula o Flávio Bolsonaro
Brasil elige presidente este domingo y el resultado tendrá impacto más allá de sus fronteras. Cuáles son las claves de una elección que puede modificar el mapa político de América Latina.
Brasil llega a las elecciones presidenciales de este domingo con una disputa fuertemente observada desde la Casa Blanca. Para los Estados Unidos, el resultado no solo definirá quién gobernará a su principal socio comercial en la región, sino también la orientación que tendrá una de las mayores economías de América Latina frente a China, su principal competidor.
En ese escenario, la cercanía política entre Donald Trump y la familia Bolsonaro adquiere una relevancia particular. Para Alejandro Corbacho, director del Observatorio de Seguridad y Defensa de la UCEMA, una eventual victoria de Flávio Bolsonaro (hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por incitar un golpe de estado) podría significar un cambio en el alineamiento estratégico de Brasil.
“En el mapa de América Latina va a verse mejor (para Estados Unidos) tener los países alineados o pintados de color rojo en el sentido republicano, cercanos a las ideas del gobierno republicano de Donald Trump”, sostuvo el especialista.
No obstante, Corbacho advirtió que no es posible anticipar exactamente cómo sería un eventual gobierno de Flávio. Aunque existe una continuidad política con Jair Bolsonaro, también pueden aparecer diferencias. En ese sentido, planteó que el resultado puede ser leído por Washington como parte de una disputa regional por la cantidad de gobiernos que se acercan o se alejan de Estados Unidos.
Lula da Silva y un Brasil más cerca de China
Uno de los principales puntos de tensión entre Washington y Brasil está en la política exterior de Lula. Según Corbacho, el actual presidente brasileño ha impulsado una política de mayor autonomía respecto de Estados Unidos y una aproximación a China a través de los BRICS y del concepto de Sur Global.
El concepto no significa simplemente una alianza con China. Se trata de una orientación internacional mediante la cual Brasil busca vincularse con otros países de África, el Caribe y otras naciones del mundo emergente, al mismo tiempo que mantiene distancia de una alineación directa con Estados Unidos.
China ocupa un lugar central dentro de ese esquema, según el especialista, pero no es sinónimo del Sur Global. Beijing utiliza esa construcción para ampliar su influencia internacional para tener como fin último una eventual expansión de una “Pax China”.
Para el especialista, una continuidad de Lula implicaría que Estados Unidos debería convivir con una mayor influencia china en Brasil y, por extensión, en la región. Además, Brasil posee peso propio en cuanto a lo económico y político, por lo que dificulta pensar en una respuesta de Estados Unidos basada simplemente en el castigo o la presión.
La clave, según su análisis, estaría en los límites que Brasil esté dispuesto a cruzar frente a Washington.
Qué cambiaría con Flávio Bolsonaro
El escenario, claro está, sería diferente si triunfara Flávio Bolsonaro. Corbacho planteó que Brasil podría acercarse estratégicamente a Estados Unidos y abandonar parte del discurso vinculado al Sur Global y a un orden internacional articulado alrededor de los BRICS.
Pero la incógnita central reside en qué ocurriría con la relación de Brasil con China ante una victoria del hijo de Jair Bolsonaro.
El especialista no descarta que un eventual gobierno de Flávio mantenga abierta la economía brasileña al gigante asiático, incluso mientras profundiza su alineamiento estratégico con Washington.
“Puede ser que Brasil justamente con Bolsonaro también haga lo mismo”, señaló Corbacho, en referencia a un modelo en el que Brasil mantenga relaciones comerciales con China pero permanezca alineado estratégicamente con Estados Unidos.
Ese escenario plantea una pregunta que el propio especialista considera central: si Flávio llegara al poder, ¿Brasil abandonaría los BRICS?
“Ese es el gran dilema”, sostuvo. Aunque, según explicó, el discurso previo permitiría pensar en una salida del bloque, la decisión también dependería de los números y de los intereses económicos de Brasil.
Los aranceles y la presión de Trump
La relación entre Washington y Brasil también quedó atravesada por las medidas comerciales impulsadas por Trump. Para Corbacho, los aranceles y la tensión bilateral pueden funcionar como una herramienta de presión sobre el electorado brasileño, incluso independientemente de la intención con la que hayan sido implementados.
Según el especialista, los electores pueden interpretar esa situación en términos políticos: tener a Estados Unidos “a favor o en contra” puede convertirse en un elemento que influya en la percepción sobre los candidatos.
También existe, sostuvo Corbacho, una dimensión económica. Un sector del electorado podría considerar que un mayor acercamiento a Estados Unidos permitiría reducir la presión arancelaria y favorecer el intercambio comercial.
El propio Trump, además, ha utilizado sus intervenciones públicas para destacar que candidatos a los que apoyó obtuvieron victorias, algo que, para Corbacho, demuestra que existe un objetivo electoral detrás de la participación discursiva de Washington.
Una elección que puede modificar el mapa regional
El resultado brasileño tendrá consecuencias que exceden la política interna. Para Corbacho, si Lula continúa en el poder, Estados Unidos deberá adaptarse a una mayor influencia de China y buscar una forma de convivencia con Brasil.
Si, en cambio, triunfa Flávio Bolsonaro, podría producirse un cambio de orientación estratégica y un acercamiento mayor a Washington, aunque sin que eso necesariamente implique romper los vínculos económicos con China.
La elección del domingo, entonces, no solo enfrenta dos proyectos políticos para Brasil. También puede definir cómo se posicionará la mayor potencia de América Latina frente a la disputa estratégica entre Estados Unidos y China.