La inflación encadena su tercera baja al hilo, pero la inercia sigue siendo el enemigo más difícil de vencer
El dato de precios de junio trajo una confirmación que el equipo económico celebra, aunque con la cautela que impone un proceso todavía inconcluso.
La inflación del mes se ubicó en 1,9% y encadenó así su tercer descenso consecutivo, en una trayectoria de moderación gradual que se viene sosteniendo desde abril. Como en los dos meses anteriores, el motor de la mejora fue el componente que mejor refleja la tendencia de fondo, la inflación núcleo, mientras que los precios estacionales y los regulados empujaron en sentido contrario.